La UCI abre una consulta histórica para reformar el ciclismo de ruta profesional: qué está en juego
La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha dado un paso decisivo hacia la transformación estructural del ciclismo de élite. El lunes, su presidente David Lappartient envió cartas formales a los tres grandes órganos representativos del deporte —la Asociación Internacional de Organizadores de Carreras Ciclistas (AIOCC), la Asociación Internacional de Grupos Ciclistas Profesionales (AIGCP) y Ciclistas Profesionales Asociados (CPA)— para invitar a todo el ecosistema a presentar propuestas de reforma antes del 30 de abril de 2026.
No se trata de una consulta rutinaria. Es la primera vez en años que la UCI convoca formalmente a todas las partes interesadas —ciclistas, equipos y organizadores— para debatir simultáneamente el modelo económico, el calendario, la seguridad y la sostenibilidad del ciclismo profesional masculino y femenino. El proceso llega tras el fracaso de One Cycling, el proyecto de reforma respaldado con capitales saudíes que fue rechazado de forma unánime en 2024.
El deporte en una encrucijada: popularidad sin retorno económico
El ciclismo de ruta es uno de los deportes más seguidos del planeta. El Tour de Francia, la Vuelta a España o el Giro d’Italia congregan a millones de espectadores a pie de carretera y audiencias televisivas globales. Sin embargo, la UCI reconoce abiertamente en la carta de Lappartient que «su exposición mediática y los ingresos que genera no se corresponden con su popularidad».
Esta brecha entre alcance y monetización diferencia al ciclismo de otras grandes ligas deportivas. En el fútbol europeo, por ejemplo, los derechos televisivos de la Premier League generaron más de 3.000 millones de libras anuales en su último ciclo de contratación. En el ciclismo, los organizadores de las grandes carreras —incluido el Tour de France— han sido históricamente reacios a compartir datos públicos sobre ingresos por derechos de emisión, lo que dificulta la comparación directa.
A la brecha de ingresos se suman otros factores de presión: el aumento del coste de las medidas de seguridad en las carreras —barricadas, UCI Safety Management System— y la creciente competencia por el talento, que eleva los salarios de los ciclistas en la cúspide del pelotón.
El fracaso de One Cycling: lecciones aprendidas
En junio de 2024, el Comité de Gestión de la UCI rechazó de forma unánime el proyecto One Cycling, financiado por SURJ Sports Investment con sede en Arabia Saudita. La propuesta prometía remodelar el calendario de carreras y los modelos de transmisión mediante una inyección masiva de capital privado.
La UCI lo descartó por ser, según su propio comunicado, «incompatible con el marco de gobernanza y regulatorio de la UCI» y «carente de coherencia deportiva». El organismo rector advirtió además sobre los riesgos de un modelo de franquicias cerradas que podría excluir a equipos de países sin gran tradición ciclista.
En su nueva carta, Lappartient reconoció que los intentos de reforma previos habían chocado contra «la falta de consulta previa y la ausencia de consenso». La nueva consulta intenta rectificar precisamente ese déficit de legitimidad.
«El ciclismo de ruta es un deporte extraordinario que ha emocionado al público de todo el mundo durante más de un siglo. Solo juntos, bajo los auspicios de la UCI, llevaremos nuestro deporte al siguiente nivel: para lograr una mayor estabilidad, más crecimiento y un atractivo general mejorado.»
Los cinco ejes de la consulta
La carta de Lappartient estructura la consulta en torno a cinco áreas temáticas que las partes interesadas deberán abordar en sus propuestas:
- Calendario y reglas de participación: Cómo distribuir las carreras a lo largo del año, qué equipos tienen obligación o derecho a participar, y cómo equilibrar las grandes rondas con las clásicas de un día.
- Modelo económico: Distribución de ingresos entre organizadores, equipos y ciclistas; posibles derechos de franquicia o cuotas de participación; atracción de inversión privada bajo supervisión de la UCI.
- Interacción con los aficionados: Estrategias digitales, acceso a contenido en streaming, experiencia en directo y fidelización de nuevas audiencias.
- Seguridad: Estándares técnicos en los recorridos, protocolos médicos y corresponsabilidad entre organizadores y la propia UCI.
- Credibilidad de los resultados deportivos: Lucha contra el dopaje, transparencia en el control de documentos biológicos y gobernanza antifraude.
Movimientos paralelos: propietarios de equipos buscan su propio camino
Mientras la UCI articula su proceso oficial, en los despachos de algunos propietarios de equipos se fraguan conversaciones paralelas. Según reveló Escape Collective, Ivan Glasenberg —propietario del equipo Pinarello-Q36.5— y Zdeněk Bakala —propietario de Soudal-QuickStep— habrían explorado fórmulas para impulsar reformas económicas al margen del marco de One Cycling.
Estos movimientos reflejan la impaciencia de algunos actores poderosos del pelotón, que consideran que el actual modelo no recompensa suficientemente la inversión privada ni garantiza la estabilidad a largo plazo de sus estructuras. La pregunta es si estas iniciativas divergentes se encauzarán hacia el proceso formal de la UCI o generarán una fricción que complique el consenso.
¿Qué ocurrirá tras el 30 de abril de 2026?
Una vez cerrado el plazo de presentación de propuestas, la UCI ha anunciado que iniciará conversaciones exhaustivas con todas las partes interesadas para desarrollar lo que describe como «un modelo más sólido, más atractivo y sostenible» para el ciclismo de ruta profesional, tanto en la categoría masculina como en la femenina.
El calendario de implementación no está definido públicamente, pero cualquier reforma estructural relevante —especialmente si implica redistribución de ingresos o cambios en el sistema de licencias— requeriría modificaciones reglamentarias que difícilmente entrarían en vigor antes de la temporada 2027.
El énfasis explícito en el ciclismo femenino es una novedad significativa. Las corredoras y sus equipos han reclamado históricamente mayor equidad en la distribución de recursos y visibilidad. La consulta abre una ventana para institucionalizar avances que hasta ahora dependían de la voluntad individual de cada organizador.
Preguntas frecuentes sobre la consulta de la UCI
¿Qué es exactamente la consulta abierta por la UCI?
Es un proceso formal de participación en el que la UCI invita a ciclistas, equipos y organizadores de carreras a presentar propuestas escritas para reformar la estructura económica, el calendario y el modelo de gobernanza del ciclismo de ruta profesional. El plazo termina el 30 de abril de 2026.
¿Puede cualquier persona u organización presentar propuestas?
Lappartient invitó tanto a los órganos representativos colectivos (AIOCC, AIGCP y CPA) como a partes interesadas individuales. Aunque no se ha publicado un formulario público, los ciclistas y equipos pueden canalizar sus aportaciones a través de sus asociaciones correspondientes o contactar directamente con la UCI.
¿Por qué se rechazó One Cycling?
El Comité de Gestión de la UCI rechazó el proyecto de forma unánime porque lo consideró incompatible con su marco regulatorio y de gobernanza, y carente de coherencia deportiva. Además, el proceso se había diseñado sin consultar previamente a todos los actores del deporte, lo que generó rechazo entre organizadores de carreras históricas como el Tour de France o la Vuelta a España.
¿Afectará la reforma al ciclismo femenino?
Sí. La UCI ha incluido explícitamente el ciclismo de ruta profesional femenino en el alcance de la consulta. Esto supone un reconocimiento formal de que cualquier nuevo modelo debe contemplar también la sostenibilidad económica de los equipos y carreras del WorldTour Women.
¿Qué tienen que ver los capitales saudíes con todo esto?
El proyecto One Cycling estaba financiado por SURJ Sports Investment, un fondo vinculado a Arabia Saudita. Su rechazo no cierra la puerta a la inversión internacional en el ciclismo, pero la UCI ha dejado claro que cualquier entrada de capital externo debe realizarse dentro de su marco de gobernanza, no al margen de él.
¿Cuándo veremos cambios reales en el ciclismo profesional?
Si el proceso avanza sin grandes fricciones, las primeras medidas podrían debatirse a finales de 2026. Sin embargo, los cambios reglamentarios estructurales —como una nueva fórmula de distribución de ingresos o modificaciones en el sistema de licencias del WorldTour— difícilmente entrarían en vigor antes de la temporada 2027 o 2028.
¿Qué diferencia hay entre la UCI, la AIOCC, la AIGCP y la CPA?
La UCI es el organismo rector internacional que establece las reglas del deporte. La AIOCC agrupa a los organizadores de las principales carreras del mundo (Tour, Giro, Vuelta, clásicas…). La AIGCP representa a los equipos profesionales. Y la CPA defiende los intereses de los propios ciclistas. La reforma del ciclismo solo será sostenible si los cuatro actores alcanzan un consenso.
Conclusión: una oportunidad que no puede desaprovecharse
La apertura de esta consulta es, en sí misma, una señal de que algo ha cambiado en la cúpula del ciclismo. La UCI ha asumido públicamente que el modelo actual tiene grietas estructurales y que los intentos de reforma anteriores pecaron de falta de diálogo. Ahora, el reto es convertir ese reconocimiento en un proceso que llegue a buen puerto.
El plazo del 30 de abril de 2026 no es el final del camino: es el pistoletazo de salida de una negociación que podría rediseñar el deporte para las próximas décadas. El ciclismo tiene la infraestructura, la historia y la pasión de sus aficionados. Lo que necesita es un modelo económico que esté a la altura. Mientras tanto, la tecnología al servicio del rendimiento sigue avanzando: bicicletas como la Van Rysel RCR F Pro Inferno son un reflejo de hasta dónde ha llegado la ingeniería del ciclismo profesional moderno.
