La Castellón Gravel Race Orbea se consolida como un referente global tras confirmar la participación de 850 ciclistas procedentes de 32 países para los días 21 y 22 de febrero. Esta cifra supone un récord histórico de internacionalización para la prueba española, donde la élite del ciclismo buscará certificar su plaza para el Campeonato Mundial UCI de Gravel.
La cita en Llucena es una de las paradas estratégicas del calendario 2026 de las UCI Gravel World Series, que este año se expande hasta alcanzar los 45 eventos clasificatorios. Aquellos corredores que logren finalizar en el top de sus respectivas categorías de edad obtendrán el acceso directo al Mundial de Nannup (Australia Occidental), previsto para octubre.
Un cartel de lujo: Leyendas y figuras actuales
La categoría élite masculina presenta un nivel sin precedentes, reuniendo a campeones del mundo y veteranos de las Grandes Vueltas:
- Keegan Swenson: El estadounidense, actual Campeón Mundial de MTB Maratón (UCI 2025) y flamante fichaje de Specialized Off-road, encabeza la lista de favoritos.
- Alejandro Valverde: El «Bala», defensor del título, regresa para intentar sumar su tercera victoria consecutiva en un terreno donde ya ha demostrado una adaptación total tras su exitosa carrera en ruta.
- Romain Bardet: Tras su podio en el Tour de Francia y su reciente victoria en el RADL GRVL de Australia, el francés debuta con el Factor Racing en un estado de forma excepcional.
- Thomas De Gendt: El belga, conocido por sus victorias de etapa en las tres Grandes Vueltas, aporta la veteranía del Powerplus Gravel Team.
- Mads Würtz Schmidt: El actual Campeón de Europa de Gravel completa el grupo de aspirantes al podio.
En la categoría femenina, la competición será igualmente feroz con la presencia de la defensora del título, Carolin Schiff, quien se medirá a figuras de talla internacional como Sofía Gómez Villafañe, Karolina Migoń y la actual campeona de España, Marta Tora.
El desafío: Un recorrido técnico y de alta montaña
El trazado de 97 kilómetros por los alrededores de Llucena no dará tregua a los participantes. El diseño destaca por su dureza técnica y física:
- Desnivel: 2.500 metros de ascenso acumulado.
- Terreno: Un 72% del recorrido transcurre por pistas de grava sin asfaltar.
- El muro final: La carrera culminará con una ascensión crítica de 1 kilómetro al 10% de pendiente media, coronando a solo 300 metros de la meta, lo que promete un final explosivo.
Marta Barrachina, presidenta de la Diputación de Castellón, ha subrayado la importancia del evento, calificándolo como una «cita imprescindible» que posiciona a la provincia como un referente internacional en la creciente disciplina del gravel.
