El CES 2026 en Las Vegas ha traído una sorpresa inesperada. Los exoesqueletos portátiles están desafiando a las bicicletas eléctricas. Se están convirtiendo en una nueva forma de movilidad asistida.
En lugar de usar ruedas, estas estructuras ligeras se colocan en la cadera. Ayudan directamente al movimiento de las piernas. Ofrecen una asistencia motorizada que puede cambiar cómo caminamos, corremos o pedaleamos.
Una de las marcas que más ruido está haciendo es Hypershell, con su exoesqueleto X Ultra. Este sistema entrega hasta 1.000 vatios de potencia directamente a las piernas mediante motores situados en las caderas. Para hacerse una idea: las e-bikes legales en Europa están limitadas a 250 W, y en EE. UU. a 750 W. La diferencia no es poca.
“Nuestro objetivo con el Hypershell X Ultra es eliminar las barreras físicas y permitir que cualquiera se atreva con esa subida imposible o esa ruta extra”, comentó Kelvin Sun, CEO de la marca, durante la presentación del producto en septiembre de 2025.
El dispositivo utiliza reconocimiento de movimiento impulsado por IA, detectando si el usuario está caminando, corriendo o pedaleando, y ajustando la asistencia según la situación. En total ofrece 12 modos distintos de ayuda.
CES 2026: la competencia se calienta
Hypershell no está sola. En el CES también se han dejado ver varios competidores con propuestas igual de ambiciosas. La firma Sumbu presentó su serie Exo‑S3, un exoesqueleto de “doble vector” para uso recreativo con precios que van desde 1.199 $ hasta 1.999 $. Por su parte, Dephy mostró su modelo Sidekick, más orientado a rendimiento, con un precio de 4.500 $ y lanzamiento previsto para el 25 de enero.
Según pruebas certificadas por SGS, el Hypershell X Ultra puede reducir la frecuencia cardíaca hasta un 42 % al pedalear y disminuir el consumo de oxígeno en un 39 %. Con solo 1,8 kg de peso y 30 km de autonomía por carga, promete un impulso más que notable en rutas exigentes.
Un mercado que despega
Todo apunta a que la robótica vestible va a vivir una década de crecimiento brutal. Se estima que el mercado global de exoesqueletos pasará de 684 millones de dólares en 2026 a más de 2.400 millones en 2035. Hypershell ya ha vendido más de 20.000 unidades en todo el mundo a lo largo de 2025, señal clara de que la curiosidad del público va en aumento.
¿Adiós a las e‑bikes?
La gran pregunta es: ¿podrían los exoesqueletos sustituir a las bicicletas eléctricas? A día de hoy, parece complicado. Las e‑bikes siguen ofreciendo ventajas claras en desplazamientos largos y terrenos rodadores. Pero los exoesqueletos son mucho más versátiles: sirven para senderismo, trail running, escalada o ciclismo asistido, y todo sin depender de una bicicleta.
Eso sí, el precio sigue siendo una barrera. Con rangos entre 1.199 $ y 4.500 $, estos dispositivos se posicionan como un capricho para deportistas exigentes o aventureros que buscan ir un paso más allá.
Lo que es claro es que los exoesqueletos están cambiando las cosas. Si te gusta sufrir en una subida, son una buena opción. También son útiles si solo quieres alargar tus salidas. Estos dispositivos ayudan en el mundo de la movilidad personal.
